jueves, 6 de mayo de 2010

LA AVENTURA DE SER MAESTRO

El no ser docente de profesión me hizo que en un principio diera mis clases de una manera tradicionalista (tal y como yo aprendí), hacer resúmenes, leer, responder cuestionarios, pedirles a los alumnos que memorizaran algunas cosas, etc.

Sin embargo poco a poco he ido incorporando aspectos disciplinares, y aspectos formativos, que pongo al alcance del alumno de acuerdo a las diferentes situaciones o circunstancias que se dan durante el proceso de enseñanza aprendizaje , ya que la nueva forma de desarrollar la docencia exige que los aspectos de formación sean incluidos de manera estratégica dentro del programa de competencias, para apoyar de manera integral la formación de los jóvenes y formación docente de los asesores, pero trabajando sistemáticamente en ese fin común.

Referente a mi capacidad de promover situaciones de aprendizaje procuro preparar los contenidos enfocándolos al logro de una competencia a desarrollar que sea clara, y pensando en cómo transmitir los contenidos de forma apropiada y segura, tomando en cuenta los intereses de los alumnos, sin dejar de lado sus conocimientos previos y subsecuentes, me gusta motivar su interés y lo promuevo.

Referente a la motivación, procuro estimular y mantener el deseo por el saber, aun que muchas veces no es fácil, sin embargo procuro utilizar situaciones o referentes en el contexto de los alumnos para obtener su atención, además por el sistema en el que trabajo, aprovecho del trabajo en equipo de los alumnos para promover la cooperación y solución de conflictos.

Procuro hacer monitoreo con los alumnos durante las actividades que se realizan, con la finalidad de conocer el progreso que van teniendo en la captación de nuevos conocimientos y desarrollo de nuevas habilidades.

El tener el cargo de jefe de centro me permite estar involucrado directamente en el aspecto de la gestión de la escuela.

Procuro estar más en contacto con el uso de las nuevas tecnologías aunque me ha costado trabajo y creo que me falta aún más, por otra parte considero que es de vital importancia también para los demás asesores y alumnos, ya que la percepción del grupo y de los docentes en relación con el saber ha cambiado, y por lo tanto la forma de ejercer la docencia están evolucionando con ella, por lo que se puede decir, que el éxito en su utilización dependerá de mi competencia en utilizar lo que la cultura tecnológica actual nos ofrece para ponerlo al servicio de la enseñanza. En estos momentos estoy gestionando la posibilidad de que los 7 asesores que están en mi centro tomen este diplomado en línea.

En lo que se refiere a involucrar a los padres y alumnos en el aprendizaje, también creo que se ha trabajado en eso, incluso el pasado viernes que tuve la primera reunión general del ciclo, además de tratar de concientizar a los padres de familia sobre la importancia de su apoyo para el aprendizaje de sus hijos, les pedimos que además de firmar un compromiso sobre sus obligaciones como padres, hicieran un horario de estudios en compañía de sus hijos y que debían firmarlo ambos.

Por su parte y en cuanto a los dilemas sociales y los saberes que pertenecen a la competencia de la ética, sé que cumplo con lo necesario para ser docente de principios y valores de calidad frente a los deberes y dilemas éticos de la docencia.

En lo que se refiere a organizar la propia formación continua, me está faltando organizarme un poco, por esa razón tuve que interrumpir mis estudios de maestría (que probablemente continúe después de la especialidad en competencias docentes), ya que me siento saturado de trabajo, pero bueno es algo que tengo que trabajar más.

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

El ser docente es una profesión que nunca pasó por mi cabeza, mi madre y dos tíos se dedican a la docencia y siempre me decían que ni se me fuera a ocurrir ser maestro, ya que era una profesión mal pagada y que exigía mucho porque se batallaba a diario con los alumnos, con los compañeros maestros, con los papás y con el director, y pues por esta razón nunca consideré el que yo podría terminar dando clases.

Entré a la Universidad, estudié la carrera de Comercio Internacional, me titulé y comencé a buscar trabajo, imaginando que iba a haber mucho trabajo siendo licenciado en comercio internacional recién egresado y con título y cédula profesional, que me iban a dar una oficina con secretaria y cuál sería mi sorpresa que al enfrentarme al mundo real, fue muy frustrante porque en todas partes me pedían experiencia, y no me daban la oportunidad de adquirirla.

Después de 1 año entré a trabajar al SABES (Sistema Avanzado de Bachillerato y Educación Superior) con un contrato por 6 meses (en un principio no me interesó porque yo pensaba seguir buscando trabajo en algo que se relacionara con mi carrera), pero me gustó mucho trabajar con los jóvenes.

Al darme cuenta de que algunas de las problemáticas a las que ellos enfrentan, tal vez yo, o algunos de mis compañeros de preparatoria ya las vivimos, me permitía compartirles algunas de esas experiencias para poder orientarlos y aconsejarlos para que no se cometieran los mismos errores, me hacía sentir útil y sobre todo admirado por los alumnos.

Por otra parte la gran satisfacción de poder enseñarles algo que en algún momento se me dificultó y podérselos explicar de una manera más fácil y para que me entendieran y sobre todo el darme cuenta de que estaban aprendiendo y les gustaba mi clase fueron de las cosas que me hicieron seguir en esto en lo que ya llevo 7 años 9 meses, aunque no todo fue así de fácil, la verdad me costó trabajo, en un principio el enfrentarme a un grupo y lograr la atención si me costó mucho trabajo y preparación, si puedo ser sincero.

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Es una realidad que los jóvenes de hoy forman parte de una nueva generación a la que algunos autores denominan “Generación NET”, debido a que ellos nacieron en la época en la que la ciencia y la tecnología han tenido avances muy significativos en muy poco tiempo, y por esta razón, no debe extrañarnos el que nuestros alumnos conozcan y aprovechen la tecnología con mayor facilidad que muchos de nosotros que nos dedicamos a la docencia.

En este artículo pretendo describir algunos de los saberes de nuestros estudiantes y una propuesta de cómo podemos utilizar esos conocimientos para mejorar su desempeño en el aula.

1. Lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet

Chatear, bajar música, bajar y subir imágenes y videos, buscar información, enviar mensajes de texto.

2. ¿qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
a) Podemos pedirles que compartan información con sus demás compañeros, sobre como abrir una cuenta de correo electrónico con los que no tengan.

b) Que les enseñen a usar el Messenger para que puedan Chatear a determinada hora, y conversar sobre las dudas que tengan sobre las tareas.

c) Que les enseñen a los compañeros más atrasados como buscar información por internet.

d) Que enseñen a sus compañeros a buscar y bajar música, imágenes y videos, para enriquecer sus trabajos y exposiciones.

e) Que les enseñen a enviar mensajes de texto y adjuntar archivos para enviar tareas a sus maestros o tutores.

3. ¿quién va a enseñar a quién y qué le enseñará?

El maestro y los alumnos más adelantados podrán enseñar a los alumnos más atrasados los saberes comentados en la pregunta anterior.

4. ¿dónde lo harán?

En el centro de cómputo en ratos libres o cediendo alguna sus clases para la orientación sobre el uso y aprovechamiento positivo de las TIC.
CONCLUSIÓN:
Esta es mi propuesta, con la que podemos hacer que nuestros alumnos utilicen sus conocimientos en algo más productivo y educativo, no sólo con fines de recreación y diversión, sin embargo existen muchas otras estrategias, que podrían ayudar a enriquecer nuestra labor docente y en beneficio de nuestros alumnos.

Espero sus comentarios.