El aprendizaje basado en competencias que propone la RIEMS, es el resultado de las necesidades y exigencias de la sociedad actual, en donde el alumno egresado de una institución de nivel medio superior debe ser crítico, reflexivo, capaz de utilizar las nuevas tecnologías de la información y comunicación para su propio auto-aprendizaje, y que posea los conocimientos, habilidades, actitudes y valores necesarios para desenvolverse exitosamente en el ámbito laboral o universitario (dependiendo de su proyecto de vida que él mismo se haya planteado) con la finalidad de obtener una mejor calidad de vida para él y su familia.
En el escrito realizado por Xavier Vargas Beal “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” problematiza varias conceptos importantes para el aprendizaje por competencias, tales como: Competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Se puede decir que se enfoca en los siguientes supuestos:
1. Una competencia no se reduce a su competitividad operativa como en las empresas, sino en términos de la competitividad cognitiva, propia del aprendizaje académico. Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.
2. Se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades.
3. Aprender no se refiere sólo a la adquisición de información, ni a cambiar maneras de pensar; sino que debe ser un medio para la autoconstrucción de sí mismo, y desde esta perspectiva se puede pensar la formación y la mediación que realiza el docente.
4. Mediación es aquella acción del maestro para proveer al estudiante de determinadas herramientas, sean estas físicas o psicológicas, entonces mediar aquí ha de entenderse únicamente como poner en medio, es decir, entre el objeto de aprendizaje y la estructura cognitiva del estudiante, unos ciertos instrumentos.
5. El aprendizaje significativo tienen como eje de reflexión al sujeto y sus estructuras afectivo-cognitivas desde las cuales entiende y resuelve la realidad. El aspecto afectivo-motivacional proporciona la energétique del comportamiento, mientras el aspecto cognoscitivo proporciona la estructura (la afectividad no puede crear estructuras por sí misma, aunque influye en la selección del contenido de realidad sobre el que operan las estructuras).
6. El aprendizaje situado: una situación de aprendizaje consiste en ubicar los procesos mismos de enseñanza-aprendizaje de unos ciertos contenidos de aquellas realidades que permiten la acción y a través de las cuales se pretende desarrollar unas determinadas competencias. Sin embargo para que la situación de aprendizaje obtenga el éxito esperado es muy importante que se conozca el “entorno” de la escuela e incluso del grupo donde se va a utilizar, y poder centrar la realidad a las necesidades e intereses de los estudiantes.
7. El autor concluye que se sitúa no sólo cuando se ubica en un espacio y tiempo, sino cuando se relaciona con los intereses del estudiante y con sus posibilidades reales de conocimiento. En otras palabras, situar el aprendizaje trata de: 1) lograr el interés del estudiante por aprender algo; y 2) las posibilidades reales que tal estudiante tiene para acometer con éxito la tarea de construir un determinado conocimiento.
8. Para situar el aprendizaje afectivamente en el interés del estudiante, se deben considerar al menos los tres tipos de interés que, según Habermas, promueven toda construcción del conocimiento: 1) el interés por controlar la realidad; 2) el interés por comprenderla de manera holística; y 3) el interés por transformarla o emanciparse a través de la acción de unas ciertas relaciones de poder.
Después de haber realizado la lectura y enfatizado los puntos que me parecieron más importantes, considero que tengo los elementos necesarios para responder a la interrogante que se nos planteo:
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
La respuesta sería No, pues estamos hablando de un proceso que, aun cuando se realiza a diario y no sólo en el aula, es de tanta trascendencia que, como dice el autor, no se explicarían, ni la evolución, ni la civilización, ni la ciencia misma.
De hecho como lo menciona también el autor, en un examen escrito podría medirse si el alumno aprendió algún determinado conocimiento, pero no es tan fácil medir las actitudes o valores que el alumno aprendió; por ejemplo: En un tema sobre la drogadicción, con preguntarle al alumno que me defina ¿qué es la drogadicción?, ¿Qué es una droga?, ¿Cuáles son sus tipos?, ¿Cuáles son sus consecuencias?, etc. no me va a garantizar que el alumno no se va a drogar, o que en un futuro vaya verder drogas, etc.
Además si fuera algo tan trivial no tendría caso que los docentes estuviéramos en constante actualización, invirtiendo tiempo que podemos pasar con nuestras familias, dinero y esfuerzo.
Se puede concluir que el aprendizaje, aunque requiere de aspectos externos como la actividad del maestro y los recursos que utilice, la trasformación que sucede en el estudiante mismo representa la diferencia entre seguir hablando del aprendizaje con supuestos o el aprendizaje mismo desde su misma esencia.